¿Se levantó Jesús de entre los muertos?
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Algo Pasó
Pero no era el fin. El movimiento de Jesús no desapareció (obviamente),
y de hecho el cristianismo existe hoy como la más grande religión del mundo.
Por lo tanto, tenemos que saber
que paso después de que el cuerpo de Jesús fue bajado de la cruz y puesto en la
tumba.
Sólo hay cinco explicaciones posibles de la presunta resurrección de
Jesús, como se retrata en el Nuevo Testamento:
1. Jesús realmente no
murió en la cruz.
2. La “resurrección”
fue una conspiración.
3. Los discípulos
estaban alucinando.
4. Los relatos son
legendarios.
5. Realmente pasó.
Vamos a caminar a través de estas opciones y ver cual se adapta mejor a
los hechos.
¿Estaba realmente Muerto Jesús?
Algunos han
propuesto que Jesús vivió a pesar de la crucifixión y fue revivido por el frío,
aire húmedo en la tumba.
¡Un momento!,
¿Por cuánto tiempo estuve fuera? Pero
esa teoría no parece cuadrar con la evidencia médica.
Un artículo en la
revista ASOCIACION MEDICA AMERICANA explica por qué esta llamada “teoría del
desvanecimiento” es insostenible: “Claramente, el peso de evidencia histórica y
médica indicaba que Jesús estaba muerto. … La lanza, hundida entre Su costilla
derecha, probablemente perforo no solo su pulmón derecho, pero también el
pericardio y corazón y de ese modo aseguraron su muerte”.
Pero el escepticismo acerca de este veredicto
puede ser justificado, como este caso ha estado archivado por 2000 años.
Al menos,
necesitamos una segunda opinión.
Un lugar para
encontrar eso es en los reportes de historiadores no cristianos de alrededor
del tiempo que Jesús vivió. Tres de estos historiadores mencionaron la muerte
de Jesús.
·
Lucio (c.120-después 180 d.C. se refirió a Jesús como un sofista
crucificado (filosofo).
·
Josefo (c.37-c.100 d.C.) escribió, “En este tiempo apareció Jesús, un
hombre sabio, porque él era un emprendedor de obras asombrosas. Cuando Pilatos
lo condenó a la cruz, los principales hombres entre nosotros, lo habían
acusado, aquellos que lo amaron no cesaron de hacerlo.”
·
Tácito (c.56-c.120 d.C.) escribió, “Christus, de quien el nombre tuvo su
origen, sufrió la extrema sanción… en las manos de nuestro procurador, Poncio
Pilatos.”
Esto es un poco
como ir entre los archivos y buscando aquel de un día de primavera en el primer
siglo. The Jerusalem Post publicó en primera página una historia diciendo que
Jesús fue crucificado y muerto. No está mal el trabajo de detective, y
bastamente concluyente.
De hecho, no hay
relatos históricos de cristianos, romanos, o judíos que discuten ya sea la
muerte de Jesús o su entierro. Incluso Crossan, un escéptico de la
resurrección, está de acuerdo que Jesús realmente vivió y murió. “Que él fue
crucificado es tan seguro como cualquier hecho histórico puede llegar a ser.”
A la luz de
tal evidencia, parece que estamos en buena tierra para descartar la primera de
nuestras cinco opciones. Jesús estaba claramente muerto, “de eso no hubo duda.”
La Cuestión de una Tumba Vacía
Los cuatro Evangelios describen, en diversos grados, las circunstancias
que rodearon el descubrimiento de la tumba vacía (Mateo 28, 1-6, Marcos 16,
1-7, Lucas 24, 1-12, Juan 20, 1-12).
Pero ¿hay buenas razones para pensar que estas afirmaciones son
históricamente precisas?
Ningún historiador
serio realmente duda que Jesús estuviera muerto cuando fue bajado de la cruz.
Sin embargo, muchos se han preguntado cómo el cuerpo de Jesús desapareció de la
tumba. El periodista inglés, Dr. Frank Morrison inicialmente pensó que la
resurrección era o un mito o un engaño, y él empezó a investigar para escribir
un libro refutándolo.
El libro se hizo
famoso pero por razones diferentes que su propósito original, como veremos.
Morrison empezó por
intentar resolver el caso de una tumba vacía. La tumba pertenecía a un miembro
del Concilio Sanedrín, José de Arimatea.
En Israel en aquel
tiempo, para estar en el concilio había que ser como una estrella de rock.
Todos sabían quién estaba en el concilio.
José debe haber
sido una persona real de lo contrario, los líderes judíos habrían expuesto la
historia como un fraude en su intento de refutar la resurrección.
También, la tumba
de José habría sido en un muy conocido lugar y fácilmente identificable, entonces
cualquier pensamiento de que Jesús se haya “perdido en el cementerio”
necesitaría ser descartado.
Morrison se
preguntaba por qué los enemigos de Jesús habían permitido que el “mito de la
tumba vacía” persistiera si no era cierto. El descubrimiento del cuerpo de
Jesús habría instantáneamente matado toda la conspiración.
Y lo que es
conocido históricamente de los enemigos de Jesús es que ellos acusaron a los
discípulos de Jesús de robarse el cuerpo, una acusación claramente basada en
una creencia compartida de que la tumba estaba vacía.
Los líderes judíos
estaban aturdidos, y acusaron a los discípulos de robar el cuerpo de Jesús.
Pero los romanos habían asignado a una unidad de guardias entrenados (de 4 a 12
soldados) a vigilar la tumba las 24 horas. Morrison preguntó, “¿Cómo podrían
estos profesionales haber dejado que el cuerpo de Jesús sea objeto de
vandalismo?” Habría sido imposible para cualquiera haber escapado de los
guardias romanos y haber movido una piedra de dos toneladas.
Sin embargo la piedra
fue movida y el cuerpo de Jesús había desaparecido.
Si el cuerpo de
Jesús estaba en un lugar donde se podría encontrar, sus enemigos hubieran
rápidamente expuesto la resurrección como un fraude.
“Con un evento (la crucifixión) tan bien
publicado, ¿no cree usted que es razonable que un historiador, un testigo
ocular, un antagonista habría registrado para todos los tiempos que él había
visto el cuerpo de Jesús?”…
El silencio de la historia es
ensordecedor cuando viene al testimonio en contra de la resurrección.
Así que, sin cuerpo
de evidencia, y con una conocida tumba claramente vacía, Morrison aceptó la
evidencia como sólida de que el cuerpo de Jesús había desaparecido de alguna
manera de la tumba.
Continuaremos….
Bendiciones


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