CRISTIANOS DE CRISTO
“Así, todo
buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos...” (Mateo7:17)
Introducción: Esta
muy arraigado en parte del pueblo que se hace llamar “Cristiano”; el serlo solamente
al estar en el templo; mientras que en su vida diaria son totalmente ajenos a las enseñanzas de las Sagradas Escrituras, adolecen de sensibilidad ante las situaciones de la
sociedad actual, parecen desconectados de la realidad que vivimos. Sonríen soslayadamente
ante las injusticias sociales, se marginan de las decisiones ciudadanas que por
derecho les corresponden a los pobladores de una ciudad, pueblo o país. Voltean
la cara cuando se les increpa su
indiferencia.
Ante esta
muy proliferada forma de “Profesión
Cristiana”, nos preguntamos ¿será que así planeo el Señor Jesús que fuese la actitud
de su Iglesia durante su estancia en el mundo?
Qué
distingue a los verdaderos discípulos de Jesús, en este tiempo:
JESÚS dijo que los cristianos auténticos se
diferenciarían de los falsos por su fruto, es decir, por sus obras (forma de
vivir) y enseñanzas. Y es que, inevitablemente, lo que entra en la mente y
el corazón de las personas determina lo que estas producen (Mateo 15:18-19).
Así,
quienes aprenden mentiras religiosas dan “fruto inservible”, mientras que
quienes aprenden la verdad dan “fruto excelente”.
En este tiempo del fin, la diferencia es
más clara que nunca (léase Daniel
12:3-10). Los falsos
cristianos tienen un concepto equivocado del Creador y a menudo su devoción
no es más que una fachada, pero los que conocen bien a Dios lo adoran “con
espíritu y con verdad” y se esfuerzan por imitar a Cristo (Juan 4:24 – 2Tim
3:1-5).
Ahora bien, ¿qué se puede decir de cada
uno de nosotros?
En este artículo analizaremos algunos
rasgos o características que distinguen a los auténticos discípulos de Jesús.
Conforme lo hagamos, preguntémonos: “¿Me comporto yo como Dios quiere y enseño
únicamente lo que dice la Biblia? ¿Contribuyo con mi forma de vivir a que las
personas sinceras se sientan atraídas a la verdad?”.
Jesús advirtió: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’,
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que
está en los cielos” (Mateo 7:21). Así es: lo que complace a DIOS no es
que alguien afirme ser
discípulo de Cristo, sino que lo demuestre con
sus acciones. El auténtico cristiano permite que la verdad moldee su
actitud ante todo aspecto de la vida, como el dinero, el empleo, las
diversiones, las costumbres y celebraciones populares, el matrimonio y las
amistades.
Por otro lado, el que es cristiano tan
solo de nombre piensa y actúa igual que este mundo, el cual está cada día más
corrompido (Salmos 92:7).
¿Cómo deben influir en nuestra vida las palabras de Malaquías
3:18?
En la misma línea, el profeta
Malaquías escribió: “Entonces os
volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que
sirve a Dios y el que no le sirve.” (Malaquías 3:18).
Reflexionemos en estas palabras y preguntémonos: “¿Trato yo de encajar en el
mundo, o procuro ser distinto? ¿Busco a toda costa que me acepten mis
compañeros de estudio o trabajo? ¿O mantengo una postura firme y, cuando hace
falta, explico mis principios?”.
Claro, no queremos parecer
santurrones, pero sí debe notarse la diferencia entre nosotros y quienes
no aman ni sirven a DIOS.
Si usted cree que debería
mejorar, pídale ayuda a DIOS y fortalezca su vida espiritual estudiando las Escrituras, orando.
Cuanto mejor asimile las enseñanzas bíblicas, más claro se verá en su vida el
“fruto excelente”, el cual incluye “el fruto de labios que hacen declaración
pública” del nombre de Dios (Hebreos 13:15).
¿Qué
otra diferencia hay entre los verdaderos cristianos y los falsos?
Jesús dijo: “Es necesario que también a otras ciudades
anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.” (Lucas
4:43). ¿Por qué eligió el Evangelio del reino (buenas nuevas) como tema central
de su ministerio? Porque sabía que él sería el Rey de dicho gobierno y que,
eliminaría a los causantes del sufrimiento de la humanidad: Satanás, la muerte y el pecado (Romanos 5:12 – Apocalipsis 20:10).
Por eso mandó a sus discípulos a proclamar el Evangelio (buenas nuevas) del reino
hasta que llegara el fin (Mateo 24:14).
Los miembros de la cristiandad deben
llevar a cabo esta labor pero no lo hacen, ¿Por qué? Al menos por
tres razones. La primera, porque no pueden hablar de lo que
no entienden, en muchas congregaciones auto proclamadas cristianas, hoy está
predicando un evangelio humanista y
encaminado a fortalecer una denominación o estructura humana, en la cual el objetivo es aumentar la membresía y por
ende los ingresos financieros; a fin de
construir fundaciones, edificios y organizaciones poderosas ante una sociedad
indiferente. Pero brilla por su ausencia la esencia pura del Evangelio Bíblico,
aquel que fue predicado directamente por
el hijo de DIOS, en el cual se ordena PREDICAR EL EVANGELIO, sin intereses
personales, sin ambiciones económicas y
sin ánimo de glorias pasajeras. La segunda, porque carecen en su mayoría
de la humildad y el valor necesarios para afrontar la hostilidad y las burlas
que suscita el mensaje; ahora hay “predicadores” que hasta ponen condiciones de
estrella de cine y tarifas de artista, para ir a llevar la palabra a un
determinado lugar, llegando al extremo de tener lugares “·vetados” para su
mensaje, en franca contradicción a la orden Bíblica de “ir a todo lugar”. Todo tendrá
su recompensa. (Mateo 24:9 – 1 de Pedro 2:23). Y la tercera, porque
no cuentan con el Espíritu Santo de DIOS (Juan 14:16-17) Lo cual
obviamente les deja sin armas para
adelantar tal misión. Se diseñan
programas de enseñanza Bíblica, pero a la hora de ejecutarlos imperan sentimientos sin dirección Divina, pululan
celos profesionales y de posición social, se hacen cosas por figurar no por
enseñar, se avanza a ciegas y sin guía del Espíritu Santo; y claro el fracaso
es la única alternativa.
Por otro lado, los verdaderos
CRISTIANOS de CRISTO sí comprenden cual es la ordenanza del Señor JESUS y qué
logrará. Le dan el primer lugar en su vida y lo
anuncian por todo el mundo con la ayuda del Espíritu Santo (Zacarías 4:6). Sin
grandes inversiones económicas, en el día a día en su medio social, tal como
fue en la Iglesia Primitiva. Sin obligaciones financieras ni de fidelidad,
diferentes a las establecidas en las Sagradas Escrituras, sin diatribas ni filosofías
humanas que lo único que hacen es “enredar” el camino a la salvación de muchos.
¿Qué puede decirse de cada uno de
nosotros?
¿Somos CRISTIANOS DE CRISTO? ¿Participamos en el ministerio con regularidad? ¿Tratamos de dedicarle más tiempo o de ser más eficaces? Y, dado que “la palabra de Dios es viva, y ejerce poder”, ¿nos esforzamos por emplear mejor las Escrituras? Si así lo hacemos, estaremos imitando a Pablo, quien solía usarlas al razonar con sus oyentes (Hebreos 4:12 – Hechos 17:2-3).
¿Somos CRISTIANOS DE CRISTO? ¿Participamos en el ministerio con regularidad? ¿Tratamos de dedicarle más tiempo o de ser más eficaces? Y, dado que “la palabra de Dios es viva, y ejerce poder”, ¿nos esforzamos por emplear mejor las Escrituras? Si así lo hacemos, estaremos imitando a Pablo, quien solía usarlas al razonar con sus oyentes (Hebreos 4:12 – Hechos 17:2-3).
Es hora de salir del sueño de la
indiferencia, ese letargo espiritual no da frutos, impide el crecimiento, nubla
la vista y lleva a una total inoperancia que afecta a la Iglesia de Cristo.
Levantémonos y prediquemos la palabra de Dios,
no importa quién o que se nos diga, así
el impedimento sea en casa, en la congregación o en el trabajo, sigamos
cumpliendo la misión encomendada, con la certeza de que la palabra no regresara vacía.
Nuestra sociedad necesita hoy más que
nunca , un pueblo creyente, verdaderos CRISTIANOS de CRISTO, confiados en DIOS, fuertes , decididos, con la vista puesta en
JESUS y con el poder del ESPIRITU SANTO; solo así podremos hacer frente a la
estrategia del enemigo, diseñada para atacar la creación de DIOS, de forma directa
y haciendo uso de su dominio temporal de este mundo.
UNÁMONOS A LA CAUSA DE LOS CRISTIANOS DE CRISTO....
BENDICIONES
UNÁMONOS A LA CAUSA DE LOS CRISTIANOS DE CRISTO....
BENDICIONES


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