“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír; tardo
para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la
justicia de Dios.” (Santiago 1:19-20)
Nuestras palabras son muy poderosas, y tienen el poder
para edificar y para derribar, el poder de inspirar y para intimidar, el poder
para alentar o desalentar. Si usted es un padre, un miembro de la familia, un
maestro, un ministro, o un amigo aquí hay cinco cosas sencillas a tener en
cuenta.
La próxima vez antes de decir algo que usted podría
lamentar, hágase estas cinco preguntas. Si la respuesta es “NO” a cualquiera de
ellas, usted no va a querer decirlas. ¡Piense antes de hablar!
- ¿ES VERDADERO?
- “Por
lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo
justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay
virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” (Filipenses
4:8)
- “El
labio veraz permanece para siempre; la lengua mentirosa, sólo por un
momento.” (Proverbios 12:19)
- ¿ES ÚTIL?
- “No
deje que ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea
buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.” (Efesios
4:29)
- ¿ES INSPIRADOR?
- “Antes
bien, exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice:
“Hoy”, para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del
pecado.” (Hebreos 3:13)
- “Mantengamos
firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el
que prometió. 24 Y considerémonos unos a otros para
estimularnos al amor y a las buenas obras.” (Hebreos
10:23-24)
- ¿ES NECESARIO?
- “Sea
vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo
debéis responder a cada uno.” (Colosenses 4:6)
- “Pero
yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella
darán cuenta en el día del juicio.” (Mateo 12:36)
- ¿ES AMABLE?
- “Quítense
de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y toda
malicia.” (Efesios 4:31)
- “El
que ama la pureza del corazón, con la gracia de sus labios se ganará la
amistad del rey.” (Proverbios 22:11)
- “Sino
que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel
que es la cabeza, es decir, Cristo.” (Efesios 4:15)
Una otra manera de echar un vistazo en pensar
antes de hablar es considerar cómo reformular lo que usted tiene que
decir para que siga lo que la Biblia nos enseña:
Porque, “no es lo que entra en la boca lo que
contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al
hombre.” (Mateo 15:11)
Si nos llamamos de cristianos, “pero no
controlamos nuestra lengua, nos engañamos a nosotros mismos. Y nuestra religión
no sirve para nada.”(Santiago 1:26)
Por lo tanto, “el que quiere amar la vida y ver
días buenos, refrene su lengua de mal y sus labios no hablen engaño.” (1
Pedro 3:10)
Recordando que, “la boca del justo habla
sabiduría y su lengua habla justicia.”(Salmo 37:30)
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