"¿Por qué se amotinan las gentes y los pueblos piensan cosas vanas?".
(Salmo 2:1)
Las naciones aparecen alborotadas, sublevadas, y los pueblos conspirando y haciendo planes sin sentido.
La palabra "vanas" significa "vacías".
Significa que aquello que ha enfurecido a las naciones paganas y las ha reunido en un gran movimiento de masas, un movimiento de protesta manipulada dirigida hacia intereses mezquinos y soterrados, en busca de lograr sus objetivos.
Así que se han unido para consolidar un plan con la violacion sistemática de los derechos básicos de quienes no están participando en las acciones.
Las multitudes implicadas en este movimiento de protesta más la clase dirigente que se ha solidarizado silenciosamente, aprovechando lo que sucede para sus intereses personales.
Es cierto que hay equivocaciones de parte de los gobernantes, leyes injustas, alejadas de la realidad, situaciones que ahogan la economía familiar, una creciente inequidad social.
Pero también es muy cierto el hecho de que las gentes se amotinan, se reúnen y todo lo que les interesa es atentar contra las autoridades legalmente constituidas, desconocen abiertamente los derechos de los demás, no importan los objetivos iniciales; el caos y desorden reinan y se convierten en su principal razón de ser.
En nombre de una mal llamada justicia social, sé atenta contra todo lo que representa autoridad, se busca generar temor y a través de este se impone a la mayoría el pensamiento de unos pocos.
Este amotinamiento permite llevar a la turba a realizar actos atroces.
En nombre de proteger al necesitado , del desamparado; se desestabiliza y destruye lo que con mucho trabajo se ha logrado.
Es allí donde él pueblo de Dios debe tener firmeza, no mezclarse en ideales nefastos, no estamos solos, Dios, su Bendito hijo Jesucristo y él Espíritu Santo, guian , fortalecen y protegen nuestra vida, nuestra familia y nuestra economía.
El enemigo grita desastre, pero el poder de Dios está por encima de todo y guarda a sus hijos.
Por oscuro que se vea el panorama, la luz de Dios ilumina nuestro camino.
El Señor Jesús en su hermosa oración pidió " no té pido qué los quites del mundo; sino que los guardes del mal"( Juan 17:15 ) y Dios fiel como Siempre a su palabra nos guarda.
Es hora de encomendar este país, nuestra familia y nuestras vidas a aquel que es él mismo ayer, hoy y por los siglos.
No dejemos que el temor afecte nuestra vida espiritual, ni permitamos que falsas promesas de prosperidad desvíen nuestros ojos de Jesús el autor y consumidor de la fé.
Bendiciones.
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